La verdadera manada somos nosotras, solo nosotras y ya nada ni nadie puede pararnos, sigamos hermanas.

Chispa


Ten cuidado con lo que dices y con lo que callas.

Ten cuidado con la ropa que te pones y la que no.

Cuídate de la gente con la que vas y de la que  no.

Cuídate si estás en casa o en la calle, si sales de día o de noche, si ríes o si lloras, cuídate, cuídate mucho.

Y si un día tienes la mala suerte de que se cruce en tu camino una mala bestia, o varias, no solo habrás de aprender a vivir con una herida incurable, también tendrás que aprender a vivir con la injusticia de una "Justicia" que te juzgará a ti, te pondrá todos los obstáculos posibles e intentará minimizar al máximo tus heridas para favorecer a los criminales que te han arruinado la vida.

Habrás de soportar la maldad de quienes no son capaces de empatizar con las víctimas de la peor violencia que podemos sufrir las mujeres, la violencia sexual, y se dedicarán a reírse de ti, o a insultarte. Tendrás que cerrar los ojos y los oídos para no morir una vez más.

Sí hermanas, hemos visto como la sentencia de "La Manada" mostraba otra vez al Patriarcado en su máximo esplendor, como nos mostraba otra vez lo peor de esta sociedad tan podrida de machismo, tan vacia de humanidad.

Y sabemos que no es la única, hay muchas más sentencias (por no decir todas) que vulneran los derechos de las víctimas. Sentencias aberrantes que siempre protegen al hombre, haga lo que haga, y cargan la culpa en las mujeres, sentencias que ni siquiera se dignan a proteger a las víctimas más indefensas y vulnerables de todas: las niñas y las adolescentes.

Para esta sociedad machista con su justicia patriarcal tanto da que nos violen, nos agredan, nos maten, nos quemen vivas o nos dejen muertas en vida, seremos las que disfrutan por no poder defenderse, las que mienten y provocan, las que "mueren" porque se lo buscan, seremos las responsables de nuestro macabro destino, siempre nosotras.

Estos días hemos vuelto a comprobar de nuevo el largo camino que queda por recorrer, lo necesaria que es la lucha, como es de imprescindible la revolución feminista. Pero también ha mostrado que algo ha cambiado, que todo empezó a cambiar el 8M y es imparable, la revolución ya está aquí y está para quedarse.

-NO ES NO

-SI TOCAN A UNA NOS TOCAN A TODAS

-NOS QUEREMOS VIVAS Y LIBRES

-YO TE CREO HERMANA

Y como no hacer mención especial a #CUENTALO

Como no dar mil gracias a la gran Cristina Fallarás y a su llamada a romper el silencio, ese grito que traspasó fronteras y despertó la conciencia de muchos. Ese grito que consiguió abrir los corazones rotos de miles de mujeres, silencios rotos que aliviaron el alma de tantas mujeres a las que nada se les puede decir, porque no hay palabras que ayuden a olvidar el horror vivido, no hay palabras que puedan consolar tanto sufrimiento vivido en soledad.

Sí hermanas, lo gritamos bien alto y bien claro, lo escribimos una y otra vez, no callaremos, ya no nos callarán nunca más, no soportaremos más humillaciones en silencio.

Seguimos en pie hermanas, y no estamos solas, cada vez son más los hermanos que nos apoyan, que nos acompañan en nuestra lucha por la igualdad y la dignidad.

Sigamos hermanas, hasta el final, sin desfallecer ni dar tregua a los hijos del Patriarcado, hasta que destruyamos este mundo infame y construyamos uno nuevo en el que merezca la pena vivir. Y sí, es cierto, la verdadera manada somos nosotras, solo nosotras y ya nada ni nadie puede pararnos, sigamos hermanas.