SOCIEDAD MACHISTA, SOCIEDAD ENFERMA

Finalizamos el 2017, con más asesinatos machistas y nuevos y espeluznantes casos de violencia física, psíquica y sexual contra las mujeres.
Desafortunadamente el hecho de que nos maten, nos violen, nos humillen... por el mero hecho de ser mujeres, dista mucho de convertirse en lo que se denomina "una cuestión de Estado".

En esta sociedad mercantilizada todo se convierte en cifras, en estadísticas. Las víctimas se convierten en un mero número, sin rostro, sin nombre. Quizás esto sea así, para que nos nos resulten cercanas, para que no creamos que todas estamos en peligro.

Es incomprensible que un asunto como la violencia machista, no ocupe un lugar preferente en la Agenda Política y no forma parte de las preocupaciones de las ciudadanas y ciudadanos, cuando se les pregunta en encuestas como las del CIS.

Erradicar la violencia machista, no es una cuestión ni mucho menos fácil. Es prioritaria la educación en y por la igualdad. En la casa, en la escuela, en la calle, las niños y las niñas deben crecer en un entorno de libertad e igualdad, que les permita desarrollarse plenamente.

Mientras la sociedad en su conjunto no considere la violencia machista como un problema de todas y todos, no conseguiremos cambiar esta realidad.

Cualquier noticia de maltrato, asesinato o violación de una mujer, debería hacernos sentir que hemos fracasado como sociedad y crear un movimiento de repulsa y reproche social intenso e imparable.

Vivimos en una sociedad enferma, cuando desde algunos sectores se minimiza el problema de la violencia machista o desde medios de comunicación públicos o privados, se sirve de altavoz de argumentarios rancios, misóginos y machistas.

Nuestra sociedad debe dar la respuesta que a día de hoy no facilita nuestra clase política. Esa respuesta debe ser inequívoca y contundente. No podemos mirar para otro lado, pensando que este problema no nos atañe. No debemos tolerar el menor atisbo de machismo en nuestra vida diaria y denunciar con vehemencia todo comportamiento de este tipo que se produzca a nuestro alrededor. Las mujeres somos más del 50 % de la población y debemos liderar esta lucha por la igualdad y la libertad. Por supuesto, todo el que se sume a nuestra lucha será bien recibido.

Además no debemos olvidarnos de las mujeres que sufren otras realidades todavía más precarias que la nuestra. El feminismo y la lucha por la igualdad debe ser un fenómeno Global.

No queremos una sociedad machista, no queremos una sociedad enferma. Queremos ser libres, queremos vivir.

No podemos, ni debemos esperar más. Es la hora de una sociedad más femenina y feminista. Los machistas de nuestra sociedad se deben sentir atenazados, con miedo. Es nuestra labor, ese debe ser nuestro propósito para el 2018, arrinconemos al machismo, acabemos con él.

Rebeca Torres @lamalpagada2