NO LA MATÓ, LA HIZO MÁS FUERTE

Un relato de Esther

Qué bien era una niñita en una familia acomodada!!! Todo sería perfecto. Su vida sería buena.
¿Pero qué pasó? El color rosa no existía, era una quimera. El negro inundaba su camino.
Su alma hecha jirones por tanto golpe sin sentido.
Su corazón roto por tanto sufrimiento tan temprano.
Ahora la niña ya no lo es, se ha hecho fuerte.
¿Pero es en realidad fuerte? ¿Solo aparenta serlo para que el miedo no la siga invadiendo?
Sigue avanzando, madre sin haberlo sido, adulta sin haber madurado.
Siempre alerta para proteger el entorno que tenía que protegerla a ella.
Más alerta, más alerta, siempre alerta para proteger su círculo.
¡Ya basta! Sale del círculo sin abandonarlo de forma permanente. Parece que le dan una tregua.
Pero no, hay más pruebas. Un nuevo círculo más fuerte aún la mantiene en alerta.
¿Porqué tanta alerta? ¿Por qué tanta prueba? Porque había venido a este mundo a convertirse en una guerrera que superando prueba tras prueba la convertiría en invencible.


Dedicado a esas grandes mujeres que han convertido en sonrisa y amor las pruebas a las que han sido sometidas.