Silenciadas, oprimidas, explotadas, ignoradas, golpeadas, prostituidas, usadas.

     Artículo de @virgginni


El papel de la mujer en la historia, en la ciencia, en la literatura y en la vida cotidiana se puede resumir perfectamente en siete palabras :

Silenciadas, oprimidas, explotadas, ignoradas, golpeadas, prostituidas, usadas.


Nuestra capacidad reproductiva fue arrebatada y nos convirtieron en la propiedad de los hombres, para engendrar y criar a sus hijas e hijos. 

Para ello nos convencieron de que somos más débiles, que ellos debían protegernos por el bien común. Y fueron minando nuestra autoestima hasta que nos convencieron de ello, y se crearon las sociedades patriarcales en las que el hombre manda y la mujer es una herramienta de procreación al servicio del poderoso privilegiado. El hombre.


Para mantener este sistema patriarcal era importante que las mujeres no se sintiesen capaces de valerse por si mismas, para eso crearon leyes en las que los derechos de las personas eran derechos para los hombres. 

Nosotras no podíamos estudiar, no podíamos sobresalir, no podíamos decidir cuando y con quien casarnos o a qué podíamos dedicarnos. 

Para las mujeres rebeldes que osaban desafiar las leyes del patriarcado había duros castigos. Padres, hermanos, maridos o  hijos, tenían derechos sobre nosotras. Podían castigarnos físicamente si no éramos obedientes y nos dedicábamos a lo que se nos había asignado:

La casa, los hijos, y satisfacer al marido en todo lo que él considerase oportuno.

Hubo  mujeres que consiguieron desafiar las leyes patriarcales y la presión social, y decidieron ejercer su libertad y estudiar, y ser científicas, escritoras o cualquier otra  que no fuese ser esposa o prostituta, a ellas, se les castigó con la indiferencia y el olvido.

Se encargaron de silenciarlas, para evitar que fueran ejemplo para otras mujeres que se pudiesen creerse libres y capaces de ser lo que deseasen ser. 


Y seguimos silenciadas, en los libros de texto siguen sin aparecer todas esas mujeres que cambiaron la historia, y por tanto persiste la cultura popular, de que el mundo que conocemos está creado por hombres. 

Los liberales quieren explotar nuestros cuerpos. Prostitución, vientres de alquiler y mano de obra barata para todos esos trabajos que ellos no quieren hacer.

Nuestros compañeros, en su mayoría, entendieron la lucha por la libertad e igualdad, como la lucha de su libertad e igualdad. Mientras, pretenden que nosotras continuemos con nuestro papel de madres y esposas sumisas. 

Sin embargo, podemos afirmar que el mundo no cambiará sin nosotras, que una verdadera revolución que cambie el sistema que conocemos, y nos lleve a un mundo mejor, más justo e igualitario, solo será posible  con la revolución feminista. 

Si no puedo bailar, su revolución no me interesa.