La zombi


1- m. y f. Persona que se supone muerta y reanimada por arte de brujería, con el fin de de dominar su espíritu

2- adj. Atontado, que se comporta como un autómata


Una zombi, es una mujer que se levanta, se asea, atiende a su familia, lleva a sus niños al colegio, trabaja, va a la compra, charla, pasea, sonríe, pasea, toma un café con sus amistades, normalmente son las amistades de su pareja. . .

Es "feliz", nadie sabe nada, todo le va "bien", nadie se imagina nada, nadie intuye nada, de eso se encarga ella, nadie debe saber nada.

Casi nunca se pone una camiseta de manga corta, una de tirantes, una falda, un vestido. . . casi siempre tiene frío, no va a la playa, casi siempre le duele la cabeza o tiene la regla y le pide el favor a su amiga, para que lleve a sus niños con los suyos y se lo,pasen bien.


Que nadie sepa

Que nadie imagine

Que nadie intuya


No ha sufrido agresiones que la hayan llevado a urgencias, a un hospital. Tan sólo son tirones de pelo, bofetadas, mordiscos, alguna que otra patada, poca cosa, nada grave, se dice, aunque siempre van acompañadas de: eres imbécil, no sirves para nada, mira que eres tonta, no sabes nada, como te atreves, inútil . . .

Está anulada, vive su vida por inercia, porque no le queda más remedio, lo contrario, hablar, contar, rebelarse, sería peor, mucho peor


Que los niños no se enteren

Que los amigos no sospechen

Que los compañeros no intuyan

Que él no se de cuenta que piensa

Sería peor, mucho peor


Y llega un día en que el menosprecio que siente por ella misma es tan enorme, la tristeza tan inmensa, la amargura tan inaguantable, su autoestima es tan baja, que se plantea salir de esta espiral, ¿ cómo lo hago ? Y piensa y piensa y piensa. . . y toma una decisión, su decisión. Lo planifica todo, absolutamente todo.


Ese día, domingo, que no es como otro domingo, porque es su domingo, no se le escapa ningún detalle, no se olvida de nada. Los niños están más lindos que nunca, la comida es especial, se peina con esmero, se pone el vestido que más le favorece, y hasta se maquilla un poquito. Se mira al espejo, y se ve guapa.


Manda a sus niños con el papá a comprar el postre y a tomar un refresco. Tiene el tiempo justo. Es su momento. Corre a la habitación, busca en el fondo del cajón de su ropa interior, esas pastillas para dormir, para la ansiedad, para el nerviosismo. . . Coge una botella de licor, una cualquiera, que más da, es para lo que es . . .


LA ZOMBI, la asesinada no contabilizada, la que no forma parte de las estadísticas, la que no saldrá en las noticias, ni en la prensa, por la que no se guardará un minuto de silencio a la puerta de su Ayuntamiento. . .