España vulnera de forma sistemática los DDHH de las mujeres Marroquíes

Un artículo de Virginia García


En la frontera sur de España con Marruecos, se vulneran los DDHH de manera sistemática. El informe de 2017 elaborado por Irídia Centro para la Defensa de los Derechos Humanos describe a la frontera española como una de las fronteras terrestres más violentas del mundo.


Desde el maltrato a las personas migrantes, las devoluciones en caliente, campos de refugiados sin garantías en materias de DDHH , los abusos en los centros de menores etc Tanto España como Marruecos son un ejemplo de violaciones continúas de los derechos humanos.

Quiero centrarme hoy en la migración transfronteriza. Unas 25.000 personas cruzan la frontera a Ceuta al día. Hombres y mujeres que vienen a trabajar, muchas veces de forma ilegal, o alegal.

Ellos trabajan en empleos masculinizados, como la construcción o la hostelería, y para las mujeres se destina la prostitución, las tareas domésticas y las porteadoras. De hecho, estas tres actividades laborales están ocupadas en su totalidad por mujeres marroquíes en Ceuta.

La ciudadanía marroquí con pasaporte de la región de Tetuán y de Nador -que son las

que rodean las ciudades de Ceuta y Melilla están exentas de la necesidad de un visado para poder entrar en estas dos ciudades. Excepción que solicitó el propio estado español al entrar en la UE porque le interesa económicamente.

Cada día, hay avalanchas de cientos o miles de personas para cruzar la frontera, avalanchas en las que aveces, alguna pierde la vida.


Aquí están las porteadoras.


Son en su mayoría mujeres, viudas, divorciadas o casadas, que tienen en común el peso a sus espaldas de alimentar solas, a la familia. Mujeres pobres, dispuestas a trabajar en lo que sea para sacar a su familia adelante. Vulnerables a la explotación, víctimas del sistema patriarcal capitalista.

La mayoría no tienen estudios, lo que dificulta mucho más opciones laborales lejos de la frontera.


La ley de Marruecos, ve como equipaje de mano, cualquier bulto que una persona lleve encima cuando cruce la frontera, así que no tienen que pagar aranceles por todo lo que lleven encima, en su propio cuerpo.

La interesada alegalidad en España, permite que estas mujeres crucen la frontera cada día, recojan de los polígonos insdustriales de Ceuta y Melilla fardos de hasta 90kg de peso. Contienen ropa, calzado, pañales etc Cargan en sus espaldas estos pesados bultos, cruzan la frontera con ello a cambio de una miserable comisión.


Este negocio, llamado comercio atípico, no es más que esclavitud. Genera al estado Español unos beneficios de unos 500 millones de Euros al año. No está mal, simplemente permitiendo la entrada a mujeres pobres y tratarlas como esclavas.


El trabajo de las porteadoras, representa el 30% de las exportaciones de España a Marruecos. Un jugoso negocio para España que no está dispuesta a perder.


Para las porteadoras no es jugoso negocio, es un trabajo esclavo que les permite malvivir. Se juegan la salud, la vida y la dignidad en los pasos, como el de Biutz al que llaman la jaula, y no cumple las normas mínimas de seguridad.

La frontera abre a las 6:00 y muchas duermen ahí para ser las primeras en pasar, coger la mejor mercancía y asegurarse de que podrán realizar todo el circuito. Si no llegan a tiempo de volver antes del cierre de la frontera, tienen que pasar la noche en Ceuta, aumentando sus gastos e inseguridad, puesto que no tienen permiso para pernoctar.


Sufren la violencia verbal y física de las fuerzas de seguridad en España y en Marruecos. Son insultadas, golpeadas con las porras, les cortan los fardos y como no, las más jóvenes sufren también el acoso sexual con total impunidad. Mujeres, pobres y extranjeras, a las que no son capaces de tratar con humanidad.

Una imagen vale más que mil palabras, y es en vídeo mejor. Aquí tenéis 14 minutos que muestran bastante bien, el trato recibido en nuestra frontera de estas mujeres.



Todas estas penurias, soportadas por menos de veinte euros, mucho menos aveces, mientras el estado español y los comerciantes se enriquecen a su costa.

No solo las porteadoras tienen que pasar estas penurias para conseguir alimentar a su familia, sino que hay otro colectivo de mujeres más invisibles. 

Las empleadas domésticas. Unas 5000 mujeres cruzan la frontera para trabajar en las casas de las personas ceutíes Al igual que las porteadoras, provienen de Tetuán y de Nador, ya que pueden pasar a Ceuta sin visado, solo con su pasaporte. También tienen en común que son mujeres pobres con cargas familiares con dificultades para ganarse la vida en Marruecos. Y de eso nos aprovechamos.


El 80% trabajan sin contrato laboral, y por tanto sin los derechos que del mismo se derivan. No tienen vacaciones, no cotizan y por tanto no tienen acceso a la sanidad, al paro o la jubilación. Trabajan muchas horas por un salario entre 150€ y 300 €

Gracias a ellas las familias ceutíes pueden conciliar su vida laboral y familiar, la mayoría de los hogares tienen a una empleada doméstica. Salen muy baratas, mientras ellas pasan casi todo el día fuera de casa, sin contrato ni derechos y son despedidas cuando llegan tarde porque tienen problemas en la frontera.

Las empleadas domésticas y las mujeres porteadoras representan el 99% de las transfronterizas según el SUP de Ceuta24. 

El 1% restante son las mujeres prostituidas


Al igual que las empleadas domésticas y las porteadoras son mujeres pobres. Al igual que las porteadoras están abocadas a la clandestinidad. Según datos de Fundación Cruz Blanca entre unos 25 y 50 euros al día es lo que ganan estas mujeres, siendo prostituidas de 15:00 a la noche.

¿Cuanto dinero le cuesta a un putero en Ceuta satisfacer sus deseos o caprichos con una mujer marroquí, si en la suma del día ganan ese importe? Por muy poco dinero pueden poseer a una mujer y hacer con ella lo que quieran, porque ella lo necesita para darle de comer a su familia. 

Prácticamente el 100% de las prostituidas en Ceuta son mujeres Marroquíes pobres, cuya única salida para alimentarse y sacar adelante a su familia, es dejarse violar por varios hombres al día.

Mientras nuestros políticos nos engañan con discursos sobre como combatir la violencia machista, mientras nos bombardean con noticias de países que no cumplen los DDHH y se ponen de ejemplo de gobierno democrático, estamos esclavizando a las mujeres marroquíes que cruzan la frontera para poder comer. 

No respetamos sus derechos humanos ni su dignidad como mujeres, como personas. Las usamos, las utilizamos, Como mulas, como criadas  y como esclavas sexuales a muy bajo precio. No podemos consentirlo. No podemos callarnos ante la violación constante de los DDHH .


Todos estos datos son un resumen del informe respeto y dignidad para las mujeres marroquíes de APDHA  y del informe 2017 de la frontera sur. Encontrareis esta información completa y detallada con las causas socio económicas de Ceuta, Melilla y Marruecos que la provocan