EL NEOCAPITALISMO VESTIDO DE LIBERTAD

El liberalismo es la doctrina política, económica y social, nacida a finales del siglo XVIII, que defiende la libertad del individuo y una intervención mínima del estado en la vida social y económica.

En defensa del libre mercado y en aras a que los "compradores" sacien sus ansias de consumo, pretenden regular la compra de úteros o legalizar la prostitución.

En el caso de los vientres de alquiler, lo visten de altruismo y de un derecho universal a la maternidad o paternidad. Omiten de forma deliberada los riesgos que puede suponer, tanto para la salud física como la psíquica, de la mujer gestante o como éstas se convierten en meras "gallinas ponedoras" como ya está ocurriendo en países como Turquía o Pakistán. No existe un derecho universal a ser padres o madres, no existe el derecho a comprar el útero de una mujer, a tener niñ@s a la carta. Se trata del capitalismo en su vertiente más perversa, si puedes pagar tendrás el niñ@ que quieras, con el color de ojos que quieras, pudiendo incluso elegir el coeficiente intelectual de la madre, un bebé sano, fuerte, hermoso e inteligente. Las empresas que se dedican a este vil negocio, muestran sin pudor sus catálogos de mujeres "lozanas" y fértiles, para que los usuarios de las mismas puedan decidir la "gestante" que más se adapte a sus gustos y preferencias. Se busca el bebé perfecto, el super-bebé. No nos engañemos, las mujeres que se ven abocadas a ser incubadoras, no lo hacen por altruismo. Cuando tu elección es sobrevivir o morir, no eres libre, que no nos engañen. No hay libertad, cuando no tienes opciones.

La prostitución es una forma de esclavitud. Los puteros compran a una mujer por una hora, por unos minutos, con el único fin de someterla a su voluntad, de violarla. Algunos sectores defienden que hay que legalizarla, para que las prostitutas tengan derechos y estén protegidas. Incluso llegan a decir que ser puta empodera. Nos engañan de nuevo. La mayoría de las prostitutas han tenido que practicar sexo sin condón, han recibido palizas, han sido amenazadas, han sufrido miles de vejaciones. La esclavitud no empodera, la libertad si.

No nos engañan. No todo se puede comprar y vender. Las mujeres no somos meros bienes de consumo, no somos mercancías expuestas en un escaparate, no somos úteros sanos cuya única finalidad es traer al Mundo los super-bebés del futuro.

Quienes defienden estas formas de esclavitud, deberían preocuparse de que las mujeres viviesen en un Mundo en el que fuesen libres de verdad. Si eres pobre, sino tienes futuro, tu libertad se limita a eligir la supervivencia.

Lo más preocupante es que algunos sectores de la izquierda, en un alarde de "modernidad", estén defendiendo cuestiones tales como legalizar la prostitución o tengan sesudos debates sobre la posible regulación de los vientres de alquiler.

La esclavitud se puede vestir con otros ropajes, podemos utilizar eufemismos para que no resulte tan chirriante a nuestros oídos, pero no por ello deja de serlo. Son esclavistas, no libertadores.

Que nos engañen.

LAS MUJERES NO SOMOS MERCANCÍA, NUESTRO CUERPO NO SE COMPRA

Rebeca Torres @lamalpagada2