APRENDIERON A LLORAR SIN DERRAMAR UNA LÁGRIMA

Un artículo de Arranz

Hoy, el mundo está en movimiento. Las refugiadas, las que emigran para escapar de la pobreza para mejorar sus medios de vida. Obtener oportunidades, escapar de la devastación que asola sus países 





La violencia de género no entiende de raza o de color de piel, ni de los miedos que origina. No discrimina, solo asigna su condena exclusiva

¿Podéis imaginar lo que es vivir en un campo de refugiadas o lo que es sufrir acaso sexual a diario?

Esta es la aterradora realidad a la que se enfrentan miles de mujeres refugiadas, niñas y niños.

¿Un viaje cargado de esperanza? ¿O quizá un viaje contaminado por la mafia?

Son ellas las que corren un elevado riesgo de sufrir abusos tales como violencia en origen.Tocamientos, asaltos, acoso, matrimonio precoz y forzado, sexo sin consentimiento, ejecuciones, vejaciones...