¡Qué vienen las suecas!

Un artículo de Aliolé


Seguramente el título no parecerá el más acertado para un artículo feminista, pero prometo que todo cobrará sentido.

La famosa película con dicho nombre, hacía referencia a la realidad que se vivía en España en aquella década , los 60, en la que muchos españolitos descubrieron que las mujeres teníamos también ombligo...y es que las españolas tenían prohibido el uso de aquella prenda "demoniaca" que era el bikini. No fue hasta el 65 cuando el alcalde de Benidorm, le planteó a Franco, que por necesidades turísticas, tenía que liberar sus playas de aquella imposición, y pasó a ser el primer "paraíso" en el que extranjeras y españolas lo usaran con cierta normalidad.


Imagino qué pensarían aquellas coetáneas nórdicas de nuestras abuelas y madres, para las que enseñar una rodilla ya era minifalda, pero más allá de las vestiduras, había otras muchas diferencias.

1. Las chicas de la sexta planta

La mayoría de las españolas que salían fuera del país, lo hacían como limpiadoras a otros países europeos, por eso nombro esta otra película sobre la época. Pues bien, para obtener un pasaporte la mujer debía tener el permiso del padre, marido o tutor, igual que para poder trabajar o para tener una cuenta bancaria... hasta 1981 no se reguló esta situación...

2. Hasta ese mismo año, una mujer soltera era siempre menor de edad, y no podía irse de casa sin el permiso del padre, y cuando se casaba pasaba a ser "propiedad" del marido, que podía decidir sobre los bienes, herencias, sobre cualquier pertenencia de la mujer

3. El adulterio femenino, podía llevarte a la cárcel, y era causa inexcusable de separación para el marido, mientras que el masculino.... Si querías separarte había que presentar pruebas y sólo si suponía escándalo público o menosprecio para la mujer... aparte de la estigmatización que te podía suponer...

4. El escándalo público...para que os hagáis una idea, si un guardia del Retiro (Madrid) encontraba a una pareja en actitud cariñosa, la chica podía aparecer automáticamente el día después en las páginas del ABC

Sin posibilidad de independencia, adoctrinadas por la Santa Madre Iglesia, por la Sección Femenina, por los consejos radiofónicos de Elena Francis (que era un hombre), Las mujeres tenían un papel sumiso, secundario, de buenas madres y esposas, que aguantaban con estoicismo lo que les mandara el señor.

Viéndolo así, parece mucho lo que hemos conseguido, pero no nos engañemos, no hemos llegado ni a la mitad del camino. Lo importante es comprender que nuestras madres y abuelas nacieron viviendo con cotidianidad estas situaciones, y por eso es tan importante la sororidad y la pedagogía, porque hasta para poder soñar es necesaria la imaginación, y para imaginar hay que estar libre de muchas de estas ideas que taladraron los cerebros diariamente a nuestras mayores.

Por último otra peli, Soltera y madre en la vida, de Lina Morgan.. y un libro "Usos amorosos de la postguerra española" de Carmen Martín Gaite.

Y es que si veis con espíritu crítico todo aquel cine de barrio... todo se entiende mejor...